viernes, 31 de enero de 2025

Un repertorio más para nuestro giro ( ¡ ! ) Lanzamiento de idea, propuesta y realidad. 31 de enero de 2025

 

 "RESTAURACIONES DA VINCI ofrece SEGURO"

𝑷𝒓𝒐𝒕𝒆𝒈𝒆 𝒕𝒖𝒔 𝑨𝒏𝒕𝒊𝒈𝒖̈𝒆𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒏 𝑵𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒐 𝑺𝒆𝒓𝒗𝒊𝒄𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑹𝒆𝒔𝒕𝒂𝒖𝒓𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝑨𝒔𝒆𝒈𝒖𝒓𝒂𝒅𝒂
𝐒𝐚𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐥𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐢𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐨𝐧 𝐭𝐮𝐬 𝐚𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮̈𝐞𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐲 𝐨𝐛𝐣𝐞𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐜𝐨𝐫𝐚𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬, 𝐲 𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐚𝐝𝐚 𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚 𝐞𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧 𝐨𝐛𝐣𝐞𝐭𝐨: 𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐭𝐮 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚, 𝐭𝐮 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨. 𝐔𝐧 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐨𝐜𝐮𝐫𝐫𝐢𝐫 𝐞𝐧 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐦𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨: 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐬𝐜𝐮𝐥𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐜𝐚𝐢́𝐝𝐚, 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐢𝐧𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐚𝐧̃𝐚𝐝𝐚 𝐨 𝐞𝐥 𝐚𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮𝐨 𝐚𝐝𝐨𝐫𝐧𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐞 𝐚 𝐮𝐬𝐭𝐞𝐝 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐨𝐬𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐞𝐫𝐝𝐨𝐬. 𝐄𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨 𝐮𝐧 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐞𝐱𝐜𝐥𝐮𝐬𝐢𝐯𝐨 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐝𝐚, 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐛𝐫𝐢𝐧𝐝𝐚 𝐥𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐪𝐮𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐛𝐞𝐫 𝐪𝐮𝐞, 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐩𝐞𝐫𝐜𝐚𝐧𝐜𝐞 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐚𝐥, 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫 𝐚 𝐭𝐮 𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚 𝐬𝐮 𝐞𝐬𝐩𝐥𝐞𝐧𝐝𝐨𝐫 𝐨𝐫𝐢𝐠𝐢𝐧𝐚𝐥, 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐞𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐮 𝐚𝐮𝐭𝐞𝐧𝐭𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐯𝐚𝐥𝐨𝐫.
¿𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚❓
• 𝐓𝐞 𝐬𝐮𝐬𝐜𝐫𝐢𝐛𝐞𝐬 𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐩𝐥𝐚𝐧 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐮𝐨𝐭𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐬𝐮𝐚𝐥 𝐚𝐜𝐜𝐞𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞.
• 𝐒𝐢 𝐚𝐥𝐠𝐮́𝐧 𝐨𝐛𝐣𝐞𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐮 𝐡𝐨𝐠𝐚𝐫 𝐬𝐮𝐟𝐫𝐞 𝐮𝐧 𝐝𝐚𝐧̃𝐨 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐚𝐥, 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐭𝐨𝐬 𝐥𝐨 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐫𝐚́ 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨 𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐞́𝐫𝐦𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨.
• 𝐓𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐭𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧, 𝐠𝐚𝐫𝐚𝐧𝐭𝐢𝐳𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐞𝐫𝐯𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐞𝐧𝐭𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐞𝐥 𝐯𝐚𝐥𝐨𝐫 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐝𝐚 𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚.
• 𝐈𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞: 𝐄𝐬𝐭𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐜𝐮𝐛𝐫𝐞 𝐮́𝐧𝐢𝐜𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐚𝐧̃𝐨𝐬 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐲 𝐧𝐨 𝐚𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐨𝐛𝐨𝐬 𝐨 𝐩𝐞́𝐫𝐝𝐢𝐝𝐚𝐬.
• 𝐀𝐝𝐞𝐦𝐚́𝐬, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐨𝐟𝐫𝐞𝐜𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐚𝐬𝐞𝐬𝐨𝐫𝐢́𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚, 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐥𝐢𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐚 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐜𝐢𝐥𝐢𝐨 𝐬𝐢𝐧 𝐧𝐢𝐧𝐠𝐮́𝐧 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨 𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥, 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐚𝐬𝐞𝐬𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐨 𝐞𝐥 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐭𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨𝐫𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐫𝐚́ 𝐢𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐭𝐚𝐥𝐥𝐚𝐝𝐚 𝐲 𝐞𝐯𝐚𝐥𝐮𝐚𝐫𝐚́ 𝐭𝐮𝐬 𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐧𝐞𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥. 𝐃𝐞𝐛𝐢𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐩𝐚𝐧̃𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐧𝐳𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚𝐬 𝐚 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐜𝐢𝐥𝐢𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐢𝐬𝐭𝐫𝐢𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐈𝐬𝐢𝐝𝐫𝐨, 𝐌𝐢𝐫𝐚𝐟𝐥𝐨𝐫𝐞𝐬, 𝐋𝐢𝐧𝐜𝐞, 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚, 𝐒𝐮𝐫𝐜𝐨.
𝐁𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐭𝐢:
✅ 𝐑𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐠𝐚𝐫𝐚𝐧𝐭𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚 𝐬𝐢𝐧 𝐠𝐚𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐫𝐞𝐯𝐢𝐬𝐭𝐨𝐬.
✅ 𝐏𝐫𝐨𝐭𝐞𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐭𝐮𝐬 𝐛𝐢𝐞𝐧𝐞𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐯𝐚𝐥𝐢𝐨𝐬𝐨𝐬.
✅ 𝐀𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐚𝐮𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐭𝐨𝐬.
✅ 𝐒𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐞𝐱𝐜𝐥𝐮𝐬𝐢𝐯𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐜𝐥𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮𝐬𝐜𝐫𝐢𝐩𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚𝐜𝐭𝐢𝐯𝐚.
✅ 𝐏𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐚𝐧𝐳𝐚, 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬𝐜𝐫𝐢𝐩𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫𝐚́ 𝐞𝐧 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐭𝐨 𝐧𝐨𝐭𝐚𝐫𝐢𝐚𝐥, 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐠𝐚𝐫𝐚𝐧𝐭𝐢𝐳𝐚 𝐥𝐚 𝐯𝐚𝐥𝐢𝐝𝐞𝐳 𝐲 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐚𝐥𝐝𝐨 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚.
✅ 𝐕𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐚 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐜𝐢𝐥𝐢𝐨 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨 𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐯𝐚𝐥𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐭𝐚𝐥𝐥𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐭𝐮𝐬 𝐚𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮̈𝐞𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬.
¡𝑵𝒐 𝒅𝒆𝒋𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒖𝒏 𝒂𝒄𝒄𝒊𝒅𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒂𝒓𝒓𝒖𝒊𝒏𝒆 𝒕𝒖 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂❗
Oficina: Calle los Gavilanes 163 San Isidro. Citas al 993 904 284




lunes, 9 de diciembre de 2024

Construcciones y repaciones de cascadas artificiales


 

RESTAURANDO FOTOS ANTIGUAS Y CON EL RESPALDO DE 15 AÑOS DE EXPERIENCIA. Local en el distrito de San Isidro.

Restauraciones Da Vinci apasionados por las antiguedades, retomamos un rubro que habiamos descuidado un poco. El arte de restaurar una fotografía !!!!!  Informes en nuestro propio taller ubicado en San Isidro. No se confunda, único local y con mas 15 años de experiencia en las antiguedades. Citas al 993904284


 

domingo, 17 de noviembre de 2024

Cacadas y grutas bajo pedido. Envie su diseño y nosotros realizamos el proyecto!!!! (Avance de obra!!!)

Trabajamos en fibrocemento. En nuestro taller y luego lo armamos en su domicilio, o podemos trabajarlo en sus mismas instalaciones. Casacadas orientales, selvaticas, o europeas. Solo haga sus consultas al 993904284. Con contrato y la garantía de siempre: Restauraciones Da Vinci !!!! Taller en el distrito de San Isidro (único local, no se confunda)






 

Reparando artículos electrónicos navideños


 

jueves, 3 de octubre de 2024

Una breve obra literaria (cuento) sobre el coleccionismo. Autor: Enrico Diaz Bernuy


A continuación compartimos una breve obra literaria creada por el restaurador Enrico Diaz Bernuy, que nos narra escenas sobre el coleccionismo y propuestas creativas literarias enmarcadas con tres personajes vinculados por un motivo en especial, los juguetes de colección en donde el autor nos expone una teoria sobre el arte contemporáneo.

 

 Un cuento sobre el  ENDOESQUELETO

T800

La ciudad se adormecía bajo el manto del atardecer, como una vela que pierde su llama, al roce del aire, el aire que carga nuestros recuerdos, en una ciudad teñida grisáceamente de una habitualidad por lo superficial, la gente falsa, el rose de los interesados. Y en aquella tarde de Lima con su habitual melancolía gris, esa que tiñe las calles de la ciudad, con una especie de nostalgia por cosas que todos soñábamos pero que nadie vivía. La ciudad se adormecía y estábamos adormecidos, sedados… 

Nadie vivía la honestidad,  ni afectos sinceros, hasta que un día;  tres hombres, desconocidos entre sí hasta ese día, se encontraron bajo el mismo techo, en la inauguración de una galería en el centro del distrito de Miraflores.

Eran diferentes en muchos aspectos, pero compartían un vínculo invisible, tejido por el arte, (cierto arte), “el coleccionismo”, y el deseo de poseer algo más que simples objetos: querían poseer fragmentos de historia, (el anhelo).

Lucio estaba allí por puro azar. Mientras caminaba por el centro buscando un lugar donde refugiarse de la llovizna, se topó con la galería. En el escaparate brillaba la última colección de figuras de edición limitada, detalladas hasta la perfección, juguetes que parecían salidos de una película de ciencia ficción, pero que estaban hechos para ser apreciados como Arte.

Él no dudó en entrar porque se sintió identificado porque aquellos artículos para él eran algo familiar. El arte en términos de “algo familiar” creo que esa sensación,  ya era una “revolución”.

Cabe señalar que el Pop Art, movimiento que irrumpió en el arte contemporáneo con su vibrante uso del color y su desdén por las jerarquías tradicionales de lo estético, ha dejado una impronta indeleble en la cultura moderna, especialmente en la industria de los juguetes de colección. Juguetes como los "Hot Toys", NECA, entre otros… con sus detalles cromados y colores encendidos, representan la evolución de esta estética popular hacia una forma de arte poco accesible pero coleccionable. Hoy en día, así como en el pasado se coleccionaban esculturas y pinturas, adultos y jóvenes encuentran en estos objetos una vía de inversión y entretenimiento, de lo que probablemente sea así, reafirmar el legado cultural del Pop Art en una era digital y cada vez, más digital.

Sin embargo, en esta era en donde los cuadros o las esculturas ya no tienen el mismo miramiento que antes, ese espacio es ocupado por otra clase de coleccionismo u otra clase de inversión…

Joaquín, por otro lado, lo había planeado desde hacía meses. Había oído hablar de la exposición, y estaba seguro de que allí, encontraría la pieza que añadiría a su ya considerable colección. Para él, coleccionar no era solo un pasatiempo, era una inversión calculada. Cada figura que compraba aumentaba de valor con el tiempo, y él, como un experto en el mercado de este nuevo camino del arte, sabía cuándo y dónde hacer la oferta perfecta.

Finalmente, estaba Álvaro, el más joven de los tres. Su conexión con el arte y el coleccionismo había comenzado como un escape. De niño, había sido fascinado por las figuras de acción que veía en las tiendas de San Isidro. Ahora, de adulto, sus intereses habían evolucionado hacia las piezas de alta gama. No lo hacía por el dinero, sino por la pura satisfacción de poseer objetos que, para él, representaban pequeñas cápsulas de perfección, pequeñas muestras materializadas sobre el recuerdo, seguramente le traían buenos recuerdos sobre su niñez, una niñez que él quería tener presente.

El destino los había reunido en ese espacio, y aunque ninguno lo sabía aún, el azar jugaría su papel de formas imprevisibles.  Una vez dentro de la galería, Lucio se sorprendió al ver que no era el único fascinado por las figuras expuestas. A su lado, dos hombres parecían estudiar cada pieza con minuciosidad. El ambiente estaba impregnado de una calma tensa, como si cada uno de ellos estuviera evaluando las piezas no solo por su valor estético, sino por su potencial como inversión.

"Es una belleza, ¿no lo crees?", dijo Joaquín, acercándose a una figura cromada, inspirada en un clásico del cine. Terminator T800. Era el tipo de juguete de colección que, en otro tiempo, habría sido objeto de deseo infantil, pero ahora estaba reservado para adultos con conocimientos del mercado, vientres voluminosos y especialmente; de bolsillos generosos. "Estas piezas solo se aprecian con el tiempo."

De lo que ahorita me trae recuerdos en vincular al Pop Art, nacido a mediados del siglo XX, fue mucho más que una corriente artística pasajera. Fue una revolución estética que desdibujó las fronteras entre el arte culto y la cultura popular, alzando a la categoría de obras maestras imágenes y objetos cotidianos. Este movimiento, liderado por figuras como Andy Warhol, Roy Lichtenstein y Claes Oldenburg entre otros… transformó la percepción de lo que podía considerarse arte.

En lugar de exaltar lo sublime, el Pop Art abrazó lo frívolo,  desde las latas de sopa Campbell hasta los cómics, reflejando el espíritu consumista y la estética visual del momento y su respectivo “culto por vivir el instante”, “la cultura de lo efímero”… Sin embargo, esa propuesta triunfó (así va nuestra humanidad).

Hoy, en un mundo donde el arte se consume de formas cada vez más diversas, la herencia del Pop Art es visible en industrias que trascienden lo tradicionalmente considerado artístico. Una de ellas es la industria de los juguetes de colección, particularmente aquellos de alto valor, como los "Hot Toys", Neca, entre otras… Estas figuras, detalladas al extremo, reflejan el estilo vibrante y cromático del Pop Art, acercando el arte a las masas de una manera que resuena profundamente con las sensibilidades contemporáneas.

Donde muchas veces lo que prima es la  inversión y aprecio estético, evocando los mismos principios que guiaron al Pop Art en su momento de auge. Sin duda, aunque no siempre se trata del valor monetario, a veces es solo la perfección de la obra lo que importa", —respondió Álvaro—, sin despegar la vista de una figura de un superhéroe en pleno vuelo, cuyas tonalidades artificiales  evocaban los colores audaces del Pop Art. "Este tipo de coleccionables, por mucho que valgan, para mí son pequeñas joyas de nostalgia." —Sostuvo con determinación—, pero todos sabíamos que siempre había cierto intereses monetario, como si una parte de la niñez se hubiera desvirtuado. Sin embargo, aun persistía un tono de niñez y eso debía rescatarse.

Lucio, que hasta entonces había permanecido en silencio, se acercó a la conversación. "Para algunos será nostalgia, para otros,  “Arte”, pero en el fondo, todos estamos aquí porque sabemos que el valor de estas piezas solo crece con el tiempo. Es un mercado que se parece mucho al del arte, donde cada obra se convierte en una inversión." Es como si el mundo se hubiera puesto de acuerdo; para desplazar a los escultores de antaño , y así,  para dar paso a las reproducciones con el término “escala”. Las reproducciones de edición limitada, numeradas,  y hasta a veces firmadas como si se tratara de una verdadera micro escultura de colorinche y de impecables trazos. 

Donde se reproducían incluso hasta los poros de la piel. Muñecos de treinta centímetros de altura cuyo costo es de mil trescientos  dólares, por unidad. Por su puesto que con ese precio, cada uno de esos artículos vienen numerados y con documentos, casi como si se tratara de una obra de arte, o quizás estamos frente a las nuevas obras de arte… (¿?)

La conversación fluía de manera natural, y entre palabras compartidas, los tres hombres comenzaron a hablar de sus propias colecciones. Lucio tenía una modesta selección de figuras de acción antiguas, piezas de una infancia que nunca se había permitido olvidar. Tendrá sus motivos, seguramente llenos de gratitud…

Joaquín, se dedicaba a vender piezas similares (era comerciante) y por su parte, era un veterano en el mundo de las subastas de arte y coleccionables especialmente de carritos batimoviles.

Álvaro, el arquitecto y aunque joven, había dedicado años a reunir una colección de alta gama, con ediciones limitadas que eran la envidia de cualquier amante de los Transformers Prime y vínculos con la Cultura Geek.

Y dada su afición tan marcada terminó estudiando diseño gráfico para terminar especializándose en las impresiones en 3d.  Él era un enterado en el tema, eso es seguro. El azar los había juntado, pero pronto el interés por las mis piezas iba a separarlos. Tampoco puedo olvidar el olor del plástico flamante, mezclado con el de las alfombras y ese particular champo que le ponen… construía en sí un perfume atrayente. En aquel ambiente lleno de cristales como si se tratara de pequeños altares, que solo te invitaban al silencio, y  a contemplar. Y eso, de estar callado te invitaba en detener el dialogo interno, eso es una buena señal.

 

El evento continuaba, y en la sala principal, una pieza especial se destacaba entre las demás: una figura única de un personaje icónico, el T800 (¡!),  (endoesqueleto hiperrealista).  Con detalles cromados que recordaban las tonalidades estridentes y brillantes del pop art de Warhol. Era una pieza única, la joya de la exposición, y los tres lo sabían. Era el viejo lanzamiento en los años 2023 y 2024 que fue comercializado fascículo a fascículo prácticamente en todo Sudamérica, hoy completamente descatalogado.

"Esta es la clase de figura que no solo apreciará en valor, sino que será recordada como un hito en el mundo del coleccionismo", —comentó Joaquín—, casi para sí mismo, aunque Lucio y Álvaro lo escuchaban atentamente.

"Sería un honor tenerla en mi colección", —dijo Álvaro—, con una sonrisa algo temerosa, como si ya presintiera que esa pieza estaba fuera de su alcance. De lo cual, le trajo ciertos recuerdos de su infancia en la que anhelaba ciertos juguetes y no los obtenía.  Él sentía que la vida le hacía vivir, de nuevo, como si fuera un bucle en donde, el elemento neutro, de su condición matemática lo hacía radicar en un limbo.

Lucio observó el intercambio con una  sonrisa de poca soltura, tímida o llena de dudas. Sabía que esa pieza, era el tipo de inversión, que cualquier coleccionista serio,  desearía. Él también la quería, pero entendía que el verdadero juego no estaba solo en desearla, sino en poseer el poder económico y la estrategia para obtenerla. Era un tema de estrategia.

La contemplación por esta clase de artículos era un motivo para dar pausa a burlarse de los demás, un alto a la hipocresía y a los interesados. Su afición silenciosa por esas pequeñas esculturas plásticas en ediciones numeradas eran un motivo para el silencio y estar sentado, eso era bastante… Y esta clase de cosas, a veces en tiempos de pandemia o tiempos de soledad, estas aficiones son de ayuda.

Cuando la subasta informal comenzó, el ambiente en la sala se tensó. Primero, fueron las ofertas moderadas, pequeñas sumas que parecían más actos de cortesía que verdaderas propuestas. Sin embargo, la tensión creció rápidamente cuando Joaquín, con la seguridad de un experto, hizo una oferta considerable.

Y si se trata de consideraciones, tenemos que recordar que el pop art surge en un contexto en donde  los medios de comunicación masivos comenzaban a dominar el imaginario colectivo. La estética de este movimiento se basaba en una reinterpretación de los elementos más comunes y banales de la vida cotidiana, como la publicidad, los productos de consumo masivo (enlatados entre otros) y por su puesto; las celebridades.

Andy Warhol, una de sus figuras más representativas, sintetizó esta idea cuando dijo: “Todo el mundo debería ser famoso por 15 minutos”. Esta afirmación encapsula el sentido de transitoriedad y superficialidad que caracterizó al Pop Art, pero también su poder para convertir lo efímero en algo duradero e icónico.

El uso de colores ensendidos y técnicas como la serigrafía fue un recurso fundamental en la creación de estas obras, otorgando a imágenes comunes un estatus de arte elevado. Colores encendidos y composiciones repetitivas no solo rompían con las normas del arte convencional, sino que también hacían un guiño a la sociedad de consumo en la que el arte estaba inmerso. 

De esta forma, el Pop Art "democratizó" el arte, haciendo que lo que antes se consideraba exclusivo del ámbito "cultural elevado" y aunque fuera poco accesible económicamente, pero comprensible en el campo intelectual para las masas, eso hay que reconocerlo. Sin embargo, ahora entre las ediciones limitadas o los coleccionables,  incluso hasta por fascículos, es como si ocurriera un fenómeno similar...

Sin duda, el mercado del nuevo arte haba dado un giro. Veo que la democratización económica duro cierto tiempo nomas… 

—"Diez mil soles", anunció con voz firme. —Fue su sentencia—. 

Álvaro y Lucio intercambiaron miradas. Era una suma alta, pero no fuera de lo común en este tipo de piezas. Álvaro, con determinación, elevó la oferta. 

—"Quince mil", dijo, aunque su tono dejaba entrever que estaba empezando a cruzar un límite incómodo. Lucio, que hasta ahora había permanecido en silencio, dio un paso adelante. "Veinte mil." La sala quedó en silencio por un momento. Joaquín frunció el ceño. Había subestimado a sus compañeros de galería, pero no iba a dejarse vencer tan fácilmente. "Treinta mil", replicó con una seguridad que casi desafiaba a los otros dos.  

El rostro de Álvaro palideció. Sabía que no podía seguir subiendo la apuesta sin arriesgar su estabilidad financiera. Para él, esta era más que una batalla por una figura, era un desafío personal.

Sentía que debía demostrar algo, pero la lógica comenzaba a imponerse. Lucio, en cambio, estaba calculando cada movimiento. Sabía que la pieza tenía un valor simbólico, pero también sabía que su estrategia no podía basarse solo en la pasión. Dejó que la tensión aumentara y decidió retirarse en el momento justo, no sin antes lanzar una última mirada a sus contrincantes. 

Era el momento de demostrar su valía como hombre frente a la actitud a cuando uno no tiene nada, o su humildad cuando uno lo tiene todo. En esos instantes él no tenía lo suficiente.


—"Me retiro", dijo con serenidad, aunque sus ojos seguían fijos en la figura como si ya la hubiera poseído en su mente. O como si se estuviera haciéndose una promesa silenciosa y secreta, hacia él mismo.

 Joaquín sonrió triunfante. La pieza sería suya, y aunque el precio había sido alto, sabía que esa inversión se recuperaría con creces en el futuro.

Álvaro, aunque decepcionado, se consoló pensando que habría otras oportunidades…, otros momentos en los que podría demostrar su valía como coleccionista, porque en ese camino, el recorrido es de toda “una vida”. Apenas comprendía que la paciencia era la primera lección de ser un verdadero coleccionista.

 Enrico Diaz Bernuy

 

jueves, 19 de septiembre de 2024

jueves, 8 de agosto de 2024

lunes, 29 de abril de 2024

Restauramos antiguedades y obras de arte taller en el distrito de San Isidro



 

 En las redes sociales, me topé con un mensaje sumamente acertado que sostiene que en realidad, lo que hacemos no es simplemente vender. Esta premisa resuena especialmente en el ámbito al que pertenezco: el servicio de restauración. Lo que ofrecemos es mucho más que un simple arreglo; es satisfacer una necesidad imperiosa cuando un producto sufre algún percance, ya sea una rotura o un desgaste con el paso del tiempo.

Nuestra labor no consiste en convencer a nuestros clientes de la calidad de nuestro trabajo, sino en ejecutarlo impecablemente o elevarlo a un nivel superior. En ocasiones, superamos incluso las expectativas iniciales, entregando el producto en un estado que sobrepasa su condición original. Lo importante es que nuestro pequeño equipo humano dedica todos sus esfuerzos y su máxima voluntad a tratar cada artículo que llega a nuestro taller como si fuera un auténtico tesoro. Y nuestros clientes lo notan.

Desde el momento en que recibimos los productos, los colocamos en una mesa especial o en una vitrina dentro de nuestro taller. Es fundamental destacar este detalle, ya que queremos que quienes visiten nuestra página comprendan nuestra filosofía y nuestra manera de actuar. Por ello, quiero asegurarles, tanto a damas como a caballeros, que todo lo que aquí se describe es auténtico. Yo, quien escribe estas palabras, junto con mi equipo de artistas plásticos (pintores y escultores), así como la ocasional colaboración de una hábil costurera y un técnico en robótica, compartimos una pasión común por el arte y las antigüedades.

No está de más recordarles que siempre están invitados a visitar nuestro taller, donde podrán realizar consultas y revisiones sin costo alguno. Les enviamos un cálido abrazo y deseamos que tengan una semana maravillosa, ¡llena de éxitos!

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